Como hace unos años publiqué un articulillo para la revista Peñalara, pero hoy en día las redes e internet corren como la pólvora lo dejo aqui plasmado con algunas de las fotos del viaje por si a alguien le sigue interesando esta aventurilla. Espero que lo disfrutéis...
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| Cascada Kurkurea |
Escalando cascadas de hielo en Siberia.
Si alguien me dice hace unos años que empezaría a recorrer mundo en busca de torrentes helados para escalar más allá de nuestra conocida Sierra de Gredos, Pirineos o como mucho los Alpes, le habría preguntado si se le habían cruzado los cables o algo así, pero lo cierto es que por despiste o por haber podido subirme a un barco el día adecuado, en el momento adecuado, el 29 de Enero de 2018 me encontré subiéndome en Novosibirsk, tercera ciudad en población de Rusia, a una furgoneta con destino a la lejana estepa siberiana en busca de cascadas de hielo.
Todo comenzó gracias a un mensaje de un amigo, Rafa Vadillo, con el que había compartido también casi por casualidad un viaje a escalar a Laponia. Él me contó que un amigo suyo ruso, Iván Temerev, de la ciudad de Tomsk en Siberia, que había conocido en el Rally Terradets le comentó que visto el buen rollo que había en el viaje del año anterior a Laponia, por qué no nos íbamos a escalar a su tierra, que había cosas muy interesantes para unos locos del hielo como nosotros.
Lo cierto es que yo, que soy un auténtico loco del hielo me dije: ¿“ostras” un viaje a Siberia en Enero? Y me mandó un vídeo de cómo había empezado todo con el primer contacto que tuvo él con aquellos valles remotos y desconocidos hacía 3 años gracias a Iván y las cascadas que habían escalado, y no tuve ninguna capacidad de decir que no a esta aventura helada.
Y así y sin saber aún muy bien como lo había hecho, me encontré poniendo un pie en la ciudad de Moscú, donde me encontré con el resto del grupo de gente que viajaba desde Barcelona. Nos dimos por voluntad obligada y por conexiones de los vuelos, un día de turismo por los típicos sitios moscovitas y ya a última hora del 28 de Enero cogimos otro vuelo de 5 horas que nos dejaba en lo que yo pensaba que era la Siberia profunda, aunque estaba muy equivocado…
Al llegar nos estaba esperando Ivan, nuestro contacto ruso y única persona que hablaba inglés en muchos kilómetros a la redonda, con su amigo Dimitri, que era el dueño de una furgoneta con remolque con cierto aspecto en su interior de camión pakistaní por la extraña decoración que llevaba. Nos subimos a ella y comenzó la tercera parte de la ida consistente en 1000km de carretera helada y frío congelante hasta la ciudad de Aktash, a 150km de la frontera con Mongolia.
Aktash es un frío pueblo donde comenzaron nuestras escaladas. El primer día accedimos a la cascada llamada Harapovsky a unos 20 min de la carretera. Consistía en un amplio barranco de 250-260 metros de largo que recorrimos en 5 largos con grado entre 4º y 4+º. Fue mi toma de contacto con un hielo al sol a 20º bajo cero, que era tan frio que parecía que pegabas golpes a un palé de azulejos hasta que por ciencia infusa el piolet se quedaba gancheado entre varias galletas de hielo. Al terminar hoguerita rusa al anochecer y cena y cervezas en el hotel.
Así, como este primer día, pasaron los dos sucesivos en los que hicimos otras cascadas como la cascada Ulary, donde recuerdo un último largo especial que se encontraba en un circo en altura, algo escondido y donde realizamos una espacie de meeting entre todos y el último día de Aktash, donde ya con una temperatura más suave, al sol y vistas a las montañas de Altai, que hacen frontera con Mongolia, disfruté de la compañía de cordada de Ivan, el “Hulk ruso” (amistoso apodo que le puse porque iba muy fuerte y con chaqueta verde)
Escalamos la vía Kara-Tik que buscando la facilidad de los largos rondaba el 4º+ y por donde la hicimos él y yo rondaría ya el 5º. Fue un día de mucho disfrute y buscamos la mayor dificultad que nos íbamos encontrando en cada uno de los largos, ya que la anchura de los tramos clave permitía tomar las variantes de la dificultad más o menos deseada.
El cuarto día siberiano emprendimos de nuevo viaje hacia un valle remoto donde las comodidades de nuestra vida occidental quedaban en un segundo plano, llamado Chulysman Valley. Al llegar allí tras 4h de La tétrica furgoneta del amigo Dimitri por caminos helados vimos un gran valle Yosemítico con un gran rio helado en el fondo y unas cabañas de madera donde nos alojaríamos, soledad absoluta y cascadas de hielo por todas partes. Algunas, las más evidentes abiertas y otras con aproximaciones más raras, no.
Allí pasamos una tarde de descanso valorando la actividad a hacer el próximo día, y tras una buena cena rusa compuesta de sopa, pan frito, ensalada y carne con arroz terminamos el día pensando en la próxima vía, que en mi caso fue la cascada Katu-Yarik, un barranco de unos 150mts verticales que recorrimos en 3 lagos con una dificultad mínima de 5º, en absoluta soledad, solo rota por la compañía de Roger, compañero de cordada en aquel remoto lugar.
El último día y como el cansancio ya se dejaba notar, me apunté a hacer con Remi, Agustín, Josep Alcaráz y Antón una última cascada reseñada como de 3º, y de buena mañana emprendimos un camino bastante interminable de 2h por el valle hasta llegar a una cascada que aunque era corta, de unos 50mts, constituyó una de las más bonitas que habíamos visitado en este viaje. El nombre es Kurkurea (ruidosa) debido a la cantidad de agua que lleva, y era un salto en el fondo de un circo congelado por completo donde con facilidad salían media docena de vías y cuya mínima dificultad resultó ser 4º. Destacaba de ella una gran campana de hielo vítreo en el centro bajo la cual se veía correr el gran caudal que componía ese barranco.
Así terminaba nuestro viaje, bueno así solo la parte de escalada, porque aún restaron dos días y medio de vuelta para llegar a Madrid un miércoles a las 12 de la noche, cosa que me resultó bastante interminable, pero en definitiva era el precio a pagar por llegara un lugar tan remoto como Siberia con buena compañía en un viaje digno de ser recordado.
































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